viernes, 4 de julio de 2014

Si en verdad te sientes débil
embriágate de mí
succióname, aoscúltame el segundo latido
el más negro, tu favorito
sostente en mi torso
háblame de fe con tu acto seminal
y también con la pureza con la que te concibo
verdaderamente mío
a pesar de estos ojos
que algunas noches no te alcanzan
no te miman, no te abrazan
haciendo del día la frustración del universo.

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