Mariposas para la cuesta de enero,
tus labios besando tiernamente
estos cabellos que no saben peinarse
con viento ni adornarse con niebla.
Un trazo negro en tu camisa a cuadros,
mi ojo adherido a la marcha de tu corazón.
No esperamos nada,
excepto que otra mariposa nos ande.
jueves 19 de enero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada