martes, 13 de marzo de 2012

Saltillo 9:50

Me despierto
se levanta mi alma
me levanto
me peina el cosquilleo de su voz
cantando tu nombre.

Llegas, te acuestas a un lado
de mi cama
o es que has estado ahí
toda la noche.
Pasas bajo los puentes de mis costillas
me inundas, azul,
con la punta de tus dedos.

Se destruye el letargo por completo.

Mi cuerpo te está evocando.

Me transformo en agua sexual
cascada agridulce
mar primigenio que te resguarda
y te llama y te funde
con el fuego de sus olas.

Hay una llama susurrándome
en el oído de cada poro de mi cuerpo.
Me dice que me abandone a ella.
Sin ser árbol, pueblo nuestro mundo
de naranjas y cerezas.

Buenos días, piel blanca.
Buenos días, voz de trueno dulce.

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