Con miel de higo y altavoz
yo pongo mi misa
en tu cigarro
extiendo mi mantel deseoso
en tu cuerpo
Y dejo nacer las leguminosas mágicas
cinco tiempos verbales para nos
tres cintillos abrazando chocolates
un domingo especial
perfumado de ti y de mí
pero más de ti
que no conoces la magnitud del tiempo
pero más de mí
que sé de canciones de tierra y cielo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.