Todos los manglares atardecieron el sábado
su cualidad de julio y sandía
como un cuchillo de vida
abrió la mente de la niña y la puta
la santa y la intelectual
la callada que encierra un misterio
llamado alegría.
Ocurrió que era vía y viñedo
un racimo violeta de pétalos para su amado
dos o tres oraciones con olor a enjuague
a limpiador que calla la tristeza
porque ella cree en la risa de dios
porque ella a la noche
dormirá creyendo que atisba el tiempo
y que ahoga la distancia.
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