Yo que sé de la vida
desde mis ojos fijos en ti
clavados
en la mariposa de tu cuerpo
su aire intacto de guerras
y rencores
de humo de soledades
y sitios conversos.
Yo que sé de la vida,
te digo, Señor Planeta,
que la vida anda bien
si ríes dentro de mí
y también fuera de mi centro,
porque, Amor,
yo soy el mar
y por eso es que tu corazón
navega en la luz de mi alma.
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