La densidad de los peces dulces
como la palma de tu mano izquierda
como esa fecha
en la que no andas
o no callas
o dejas de ser tú
para andar contigo mismo.
Me miro en su mancha negra
se parece más a ti
que cuando te miro
antes de descender en tu cuerpo
y llamarme ola.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.