Dame la risa
de tu oro mundo
que yo me quedaré
con las lágrimas
de tus niñas.
Y al plural de tu iris
le daré nombre.
Tú sabes del mundo
sus disfraces y misterios
yo sólo sé de ti
que quiero de ciclones
cuidarte.
Dame la risa
de tu oro, niño
y yo lloraré por ti
para que vueles.
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