Mi amor retumbaba en tu oído ventral
y tu corazón me dormía
sobre la paz de las cigarras y los trenes.
Mi amor era tu ala de viento en paraíso
y tu paraíso me tomaba
por la salvedad de la tristeza.
Mi amor y tu amor reían.
Alegría de los panes:
nuestro amor, soñado o no,
siempre es alegre.
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