No me preguntes por qué
Amor
pero en tu rostro veo la risa del viento.
Te amo, ángel.
Con libros o sin ellos entre las manos,
con un día agotador o para callar y ver la tele.
Te amo, siempre.
Con poesía de hamburguesa o delicatessen
desnuda o no
te amo siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.