La senda no es otra cosa
más que el agua de dios
y su fuego y su viento
deslizándose por nuestros días
viviéndonos como un mismo sonido
salido de distintos instrumentos.
La senda es este país
donde tú me das la vida
y también es mi seno
donde refugio tienes
para renacer en guerrero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.