lunes, 14 de julio de 2014

La casa está en paz, dijiste.

Mi casa eres tú.

Triste, feliz, despierto o dormido,
tus ojos son mi hogar
y tu boca mi alimento.

La casa está y eso es lo que importa,
Amor, regalo mío de la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.