Guerrero de las mil batallas
si venciste mi sombra
e iluminaste tu ojo sombrío
ven ahora y ríe sobre los mares
y no saltes: yérguete
no ahogues tu corazón
escríbemelo
no mires al tiempo en tu contra
tómalo como a mí con tu cuerpo.
Yo no tengo más que amor
y fe para tus huesos
vasijas de mi piel para tu sangre
ilusiones de papel para tu oído
y tu silencio
viajes de girasol con almendras
para tu sueño
y un latido multiplicado cien veces mil
en la latitud de tu espíritu y tu carne.
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