Nube polar, nube Andaluz
nube de plata, nube solariega
nube de páramo enamorado,
nube de ciudad entera.
Ser feliz es esta limonada
bajo su moreno rostro
y una plática sin fin ni resquicios.
La alegría es volver al sol
por la tarde
cargada de sus besos
y esa anarquía bendita que a ambos
nos redime de los pueblos todos.
Ser mujer es aceptar que soy ángel
y demonio y también alienígena,
un campo plagado de girasoles esperando por fin
la siembra de su oído caracol en mi vientre fecundo.
Ya luego paro montes de estrellas
e insignias insolentes para la risa.
Ya ahora mi mundo como pieza de arte
animada por Pigmaleón Rey
encarnado en el amor de mi voz.
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