Aguárdame bendito entre las nubes
un halo de ángel paseando entre carros
o quizá entre los tomates rojísimos
latiendo la vida carne en la tierra.
Llego a ti repleta de miel
y con la mano asiendo un corazón
que al girar en tu mano
será caleidoscópico.
Mira los mobiliarios, la vida es curiosa.
Mira nuestros labios,
este amor es más grande todavía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.