Desde la luz de un puerto que nunca ha sido
Mar errante hasta que encontró tu puerta,
te entrego todas las hojas en blanco
y las escritas en empapado amor,
te escribo Amor como a la hora de abrir los ojos
y describo mi realidad cuantificada
en besos luz para enamorarte siempre.
Desde la no presencia de mi cuerpo bajo el tuyo
te amo y te aguardo
y también te honro en el asombro
de mi carne floreciendo la vida con tu agua plena.
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