Traigo una voz
de niña asombrada en el phi
del girasol o la higuera
el rasguño de luna de plata.
Ando de llanto en primavera
vestida
de anís estrella con una manita
guardada en el bolsillo de la mañana.
Y es que todo puede
o es que tal vez nada.
Tan sólo tu amor me toca
y ya traigo una voz
de niña asombrada.
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