Oscuridad espesa
no hay otra después de tu carne
adentrándose a mi noche
bosque, selva
dos amantes formulando el caos
dos bocas pronunciando su universo.
no hay más umbra ni tristeza
pues tu saliva milagros hace en mí
al nombrarme tuya
y tu semen me exorcisa
de los errores del mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.