La silla en sepia
prolongación de mi cabello al sol
de una era de galaxia infeliz y muda.
A mi costado reposaba
un corazón de fuego y agua clara.
Te estábamos esperando,
Amor
para mirar el Sol sin cegarnos.
Te estaba esperando,
Vida mía
para reír de tu mundo al mío
de principio a fin
porque eso es el espacio tiempo
cuando oigo tu latido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.