Una hiperactiva bajo el sueño del sultán.
Se levantan las sábanas
como el sol perfilándote, luz azul
la guerrera y mansa melodía.
Abro mis brazos a tu arbitrio
mojo mi rostro en tu leche.
Soy una flor mirando por la ventana.
Ando buscando a dios
para decirle gracias por oírme.
Sólo veo habitaciones llegando al cielo.
No es malestar a las siete veinte de la mañana, vida mía
te dije
justo después de comprender
que la divinidad que buscaba para alabar
dormía
y contenido en ti estaba.
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