lunes, 30 de diciembre de 2013

31

A la hora cero
nada más tú en mi cornisa.
Un horizonte dorado
un mar llamándome tu hembra.

A mis treinta y uno
sólo deseo que navegues
por esta nueva vida
entregada a mí desde tu boca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.