Hermanos, quiero en verdad
que dejen de venir aquí.
Esta no es su casa.
Estos no son sus versos.
Impregnados de muerte están
pues el abandono es idéntico a morir
y no escribo para ustedes
sino para llevarme algo de mí
ahora que estoy perdida.
Hermanos, dejen de asistir
al ritual del ojo profundo
y la multiplicación de sus versos.
Esta no es su casa.
Estos no son sus versos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.