También eres el dolor
de mi sexo
-tres días caminé
con tu huella cuesta arriba-
el hueco punzando en mis entrañas
la marca en mi lunar lácteo
de tu beso.
Amor, eres el dolor más dulce
que tengo
la saliva y la sal
el mar acabado, la espuma de tu boca.
Amor, también eres mi dolor.
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