Las notas pautadas de los neumáticos
estampan su canción en el asfalto:
¿qué hora es, alma mía?
La carretera tiene el don de alargar el tiempo
hasta convertirlo en una estría
que de a poco se desvanece.
Es la hora de ser canto
te respondería.
Me quedo en silencio.
...Oye tú lo que dice mi corazón en marcha.
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