El agua no cambia
ni la imagen que gesta dentro suyo.
Eres tú, caminante,
la ilusión de una imagen moviente.
Y si el agua no cambia,
entonces, por qué luchar
contra nuestro destino tallado en mármol.
Como agua fluyendo
así se van borrando nuestras marcas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.