Ando a ciegas en la cercanía tu frente,
a tientas mis dedos
reconocen los caminos en ella pintados.
Bailan las burbujas de un rubí ardiendo
entre la selva miel de tus cejas.
Voy llegando a tus orbes.
A punto estoy de que me cures.
Tus ojos son el sentido de mi cuerpo.
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