Cómeme a mí primero
antes que me coma el mundo.
Mil veces morir en tu boca
que en el estertor diario
de esos locos que nada saben
acerca de los secretos del universo.
Ése que nos acercó hace mucho
para volvernos locos
para hacernos ciegos
para convertirnos en diamantes
para volvernos guerreros
en el terreno de Eros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.