Luz de mis dedos:
abrígame bajo la lluvia,
cáchame al vuelo
si ves que estoy a punto de caer.
Yo te prometo regalarte mis manos
para cubrirte de los rayos ultravioleta.
No me sirven los demás cuerpos
del bendito exterior del universo:
tendrías que vivir dentro de mí para entenderlo.
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