Un escudo con mi cuerpo
una espada con mis labios
una armadura con mis palabras
un pañuelo con mis manos.
Así te protegería
pensando que por las noches
desvestirías mi encantamiento
y me volverías la flor celeste
frágil con pétalos ya sin coraza
que siempre soy por dentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.