Oye, rey de mi cuerpo,
dios terrenal de mis días,
no te tomes tan a pecho
las melancolías
que me extirpo sin tí:
Bien sabes que me hace mucho más feliz el sentirte vivo
que ganarme la lotería en sábado
y sin haber jugado.
Bien conoces ya que por ti la vida reparto
sólo para que los demás sientan
la ventura de crear y sentir al amor
como yo lo vivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.