Me harás falta hoy por la tarde
igual que como me hiciste falta
hoy al amanecer.
Invierno pesado, este que vivimos
mi carne, mi corazón,
mi alma y mi nombre.
Sólo este amor
mantiene viva mis hojas
a la mitad del trayecto
de mi flor y de mi vida misma.
Cántote una luna prematura
para acoger bien el crepúsculo de febrero.
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