Tengo en mi cabeza
varios conceptos formales (vulgarmente ideas)
viajes sin retorno
prístinos y caducos
de este mundo no rutinal.
Creí que eran recuerdos.
Y ahora, a hacer casitas de naipes
para habitarlas con los dedos mojados
en las babas de un tigre polar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.