jueves, 21 de enero de 2010

Si los ñoños

Si los ñoños tienen por oráculo
convertirse en maestros de niños que dejan afónicos
a los expositores,
yo debí leerme la palma de mi propia mano
a tiempo
tal como cuando describí
la efímera muerte
de mi efímero padre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.