No quiero ser agua estancada,
ni niña dormida,
ni objeto inmóvil a la distancia
¡Fuego, sirena,
estrella nuncaapagada
ciudad poblada de luces de todas sus risas de niño guerrero
juntas!
¡Ay, mi dios,
si por siempre y desde siempre,
estuviera encendida,
más que su Mar, sería su puerto!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.