Lloraremos la ausencia de fe
cuando el último dios
se escinda en sociedad tripartita.
Mientras tanto,
cuidemos del fondo y la forma
de nuestros caminos andados y por andar.
Reservemos un lugar en la luna
para platicar la sobriedad de la alegría
de habernos unido
con cordón de plata.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.