Y sentí campanas o azucenas silbando
cuando te vi.
Te confundí con extranjero/
te entregué mis ojos miopes/
nada fue igual desde ese momento.
Ni siquiera las ocho estaciones
con sus respectivas montañas rusas
que he vivido gracias a ti
durante este tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.