Pasé por la calle de tu casa
he pasado muchas veces por ahí,
en realidad;
Tuve ganas de contarte
que me salió una cana
que me siento muy cansada
y que la vida me ha dado un regalo
con tu nombre
llamado lealtad.
Ojalá que siempre me sepas
a tierra mojada
ojalá que tus labios y la sal de tu esfuerzo
nunca me dejen de platicar.
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