Dicen que todo pasa
pero nadie dice muy bien
como qué cosa pasará.
Los adivinos y los conformistas
deberían ser más específicos
a la hora de emitir oráculos.
Y el resto de los mortales menos proclives
a creer en la estulticia
de que el futuro está escrito
y por eso los dedos no se han de levantar
así sea para señalar al prójimo indiscreto
así sea para indicar la cama
donde se invita a soñar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.