Con catorce y sin catorce
con y sin luces en nuestra periferia
con y sin corazones de dulce en la nevera
con y sin papelitos tiernos que extinguen la madera;
Te amo, y mucho
eres la fertilidad en mi tierra
sucumbo a tu aroma
a tu voz y a tus ganas
a este instinto de preservación
de nuestra galaxia propia:
Aquí sólo cabemos cuatro:
tú, yo, nuestro amor y lo que cada noche
nos deseamos.
Con y sin catorce
la vida vale la pena:
estás aquí en mi sangre,
palpita mi flor como si te sintiera
como si ya supiera
que tú eres mi primavera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Haz ruido y escríbeme algo! No pasa que tu sonido no se armonice con el mío.