Voy a encontrarte
-lo sé-
donde siempre:
en la partitura del jazz que eres
en los azules y en los mieles
en los fotografiados decibeles
que incitan a ser ciudad.
Voy a acariciarte
-lo sé-
en todo tu esquema:
partiré de tus teoremas
hasta encontrar el punto axial
entre lo verídico y la sensualidad.
Voy a besarte
-lo sé-
en el punto cercano a tu vulcano
conversión de lo religioso a lo profano
rojo que invade el palpitante órgano
que llamamos corazón.
Voy a dispersarme
a hacerme eterna
a jugar a la etérea forma de tu nada
a visitar a hurtadillas tu mirada
a volverme noche fría alumbrada
por estas manos que te guían donde mi pecho
por estas huellas digitales
que debilitan la razón.
Lo sé, así soy yo.
Ando de viaje con mi blog, y te dejo saludos desde Chicago!
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