Salté de la cama,
abrí los ojos
una felicidad me tuvo extática:
hoy era hoy
y hoy seguía siendo
una imperfecta humana
que se vuelve paloma
y a veces niña plana
pero con la convicción
latiente y llana
de que pueden quitarme todo
hasta el sueño más escondido
pero este amor que por tí vivo y respiro
me podrán quitar jamás.
que más muestra de perfección que las imperfecciones.
ResponderEliminaraunque no encuentre alguna...